A veces a uno sin querer le nacen cuentos, o poesías… en forma de palabra, de imagen o con volumen, construidas a partir del suelo. Parece que nacen sin querer, pero en realidad siempre hay un elemento inspirador: puede ser una frase, un paisaje, un tacto, un olor o simplemente un recuerdo.
Incluso hay algunos objetos que tienen vida propia: pequeños personajes con su carácter, su forma de ser, su cuento y sus propias pequeñas historias.
Tan pequeñas como éstas, que sólo miden un metro. |